Dudas de producto resueltas a cualquier hora: un agente de ventas que recomienda con tu catálogo
La venta no se pierde por falta de producto, sino por la duda que se queda sin respuesta a la hora en que se hace. Un agente que lee tu catálogo compara con criterio y deja la oportunidad lista para tu equipo.
Son las once de la noche de un domingo. Alguien está en tu web con dos de tus productos abiertos en dos pestañas, intentando entender en qué se diferencian. No lo tiene claro, no hay nadie a quien preguntar, y cierra el portátil. El lunes por la mañana esa persona ya no vuelve.
No ha sido un problema de tráfico ni de precio. Ha sido una duda de dos líneas que nadie resolvió a tiempo.
Ese es el hueco que llena un agente de ventas que conoce tu catálogo: no vende por ti, pero responde la pregunta que decide la compra en el momento en que se hace, y deja la oportunidad lista para que tu equipo la continúe.
La pregunta que decide una compra casi nunca es complicada
Si repasas las consultas que llegan a tu equipo comercial, la mayoría se parecen mucho entre sí:
- «¿Qué diferencia hay entre este modelo y este otro?»
- «Si somos cinco, ¿cuál me sale a cuenta?»
- «¿Este precio incluye la instalación?»
- «¿Lo tenéis disponible ahora?»
Son preguntas cuya respuesta ya existe: está en tus fichas de producto, en tu tarifa y en tus comparativas. El problema no es que falte la información, sino que está en un PDF que el cliente no tiene y que tu equipo solo puede consultar en horario de oficina.
Mientras tanto, quien pregunta no espera. Abre otra pestaña.
Qué cambia cuando el agente lee tu catálogo
Un agente de Aizy no improvisa argumentarios: responde con la documentación que le has subido. Eso se nota en cuatro cosas concretas:
- Una recomendación con criterio. Explica la diferencia entre dos modelos parecidos con tu propia ficha de producto, tantas veces como haga falta y sin cansarse a la quinta.
- El precio, con sus condiciones. Precio, plazos y descuentos por volumen tal y como están en tu tarifa. Ni una cifra que tú no hayas escrito.
- La disponibilidad, al momento. Las preguntas rápidas que deciden una compra, contestadas antes de que quien pregunta abra otra pestaña.
- El lunes, con el trabajo hecho. Tu equipo encuentra conversaciones ya atendidas y con contexto, no una cola de consultas frías que hay que reconstruir desde cero.
Y lo hace donde te escriben: en el chat de tu web, en WhatsApp y en Instagram, con la misma respuesta en los tres sitios.
Así suena, en la práctica
Un ejemplo de la conversación más habitual en un catálogo con varios planes:
Cliente: Dudo entre el plan básico y el pro, ¿cuál me encaja si somos cinco?
Agente: Para cinco personas el Pro sale a cuenta: incluye las cinco licencias en el precio base, mientras que el Básico las cobra aparte a partir de la tercera. Si quieres te pongo los dos en paralelo y te paso con el equipo comercial.
Fíjate en lo que no hace: no promete un descuento, no inventa una excepción y no cierra la venta por su cuenta. Compara con tu tarifa, propone lo que encaja y ofrece el siguiente paso con una persona.
Lo que cierra solo y lo que pasa a tu equipo
Un agente útil es el que tiene los límites claros. Estos son los de un agente de ventas de Aizy:
Lo resuelve el agente
- Comparativas entre productos y planes
- Precios y condiciones publicadas
- Contacto y contexto de la conversación
Pasa a tu equipo
- Descuentos, excepciones y negociación
- Presupuestos a medida y licitaciones
- La firma y el cierre del acuerdo
Si un caso no está cubierto por tu documentación, el agente no improvisa: pasa la conversación a una persona. Es la diferencia entre una herramienta en la que puedes confiar y una que te obliga a revisar cada respuesta.
Cómo se monta: tu catálogo manda
No hay que enseñarle a vender ni entrenar un modelo. Se le da la misma documentación con la que ya trabaja tu equipo:
Subes tu catálogo
Fichas de producto, tarifas, comparativas y condiciones comerciales, en los formatos que ya usas.
El agente recomienda con él
Compara opciones, explica las diferencias y propone la que encaja, sin prometer nada que tu tarifa no cubra.
La oportunidad llega a tu equipo
Recoge el contacto y el contexto de la conversación y, con tu CRM conectado, crea el lead directamente.
Cuando cambias los precios, cambia la recomendación
Esta es la parte que más tranquiliza a quien ya ha probado otras herramientas. Actualizas el documento de tarifa y la siguiente conversación ya recomienda con los precios nuevos, en todos los canales conectados a la vez. No hay que reentrenar nada, ni repasar plantillas guardadas, ni acordarse de qué respuesta quedó escrita hace seis meses.
Una tarifa desactualizada deja de ser un riesgo comercial en el momento en que solo existe en un sitio.
Descuento por volumen: 10 % 15 %
Y el lead aterriza donde ya trabajas
Una conversación bien atendida que se queda dentro del chat no sirve de mucho. Por eso el agente recoge contacto y contexto durante la conversación y, con HubSpot, Zoho u Odoo conectados, crea o actualiza el contacto y su oportunidad sin trabajo manual.
Tu equipo comercial no encuentra un nombre suelto: encuentra a alguien que ya ha preguntado, que ya sabe qué le encaja y que ha dicho que sí quiere hablar.
En resumen
La venta no se pierde por falta de producto, sino por la duda que se queda sin respuesta a la hora en que se hace. Un agente que lee tu catálogo compara con criterio, responde con tu tarifa, reconoce sus límites y deja la oportunidad viva y con contexto para tu equipo.
Puedes verlo con tus propias fichas y tu propia tarifa: empieza con 30 días gratis y comprueba qué recomienda antes de decidir. Si quieres el detalle del caso completo, lo tienes en el caso de uso del agente de ventas.